Análisis de un nuevo 21 de Mayo: un punto de inflexión para el gobierno

Este próximo jueves 21 de mayo en dependencias del Congreso Nacional en Valparaíso, se realizará una nueva cuenta pública de la mandataria Michelle Bachelet, el evento concita especial atención de los medios y de la ciudadanía, ya que este año se encuentra inserto en un complejo escenario político donde cada tanto el foco de la noticia ha ido variando, desde el caso Caval, los anuncios de cambio de gabinete, o las medidas a tomar tras el asesinato de dos estudiantes la semana pasada. Así, bien cabe preguntarse qué tan caótico ha sido el comportamiento comunicacional emanado desde la Moneda y, qué se podría esperar para esta nueva cuenta pública.

 

El martes 6 de mayo fue una jornada que sin duda para los analistas políticos nacionales pasará a la historia. Michelle Bachelet anunciaba por televisión, en el espacio “Qué le pasa a Chile” conducido por Mario Kreutzberger, Don Francisco, que le había pedido la renuncia a todos sus ministros, haciendo de sus declaraciones motivo de discusión nacional.
Hubo quienes cuestionaron la medida, principalmente desde la derecha política chilena, que vieron en el anuncio de la mandataria una señal de debilidad y de caos. Sin embargo, para el periodista y analista político, Juan Cristóbal Portales, lejos de verla como una medida desesperada la entrevista la calificó como “un golpe maestro”.

 

 

Claudio Elórtegui

“Pienso que el Gobierno estaba en un momento en el que debía intentar dar un golpe de efecto”, menciona el profesor Elórtegui

“Creo que fue una situación en la que se trató de improvisar, pese a que ya estaba anunciada. Sin embargo, al ser reinstalada en el programa de Don Francisco, un ícono de la entretención y que llega a todos los estratos sociales, lo que se buscó fue humanizar este cambio de gabinete. Ahora bien, a diferencia de otros analistas, yo sí creo que fue un golpe maestro en el sentido que al anunciarlo a través de este espacio a ser aplicado en un plazo no superior a 72 horas, haciendo que más que generar incertidumbre, permitió dar un vuelco al foco de la agenda, donde los medios estuvieron cerca de 120 horas preguntando sobre los cambios que se venían, pero nada sobre los casos de corrupción o el caso Caval”, indicó Portales.
Por su parte el también periodista y docente del Magíster en Comunicación, Claudio Elórtegui Gómez, considera que era algo absolutamente necesario, ya que desde todos los sectores se demandaba del gobierno un “golpe de timón”.
“Pienso que el Gobierno estaba en un momento en el que debía intentar dar un golpe de efecto, o marcar algún punto de inflexión para buscar gobernar con algo de holgura, pero desde La Moneda no eran capaces de marcar ni siquiera de forma mínima la agenda. Sin embargo, con la operación Don Francisco, o con la idea del proceso constituyente o la salida finalmente de ministros simbólicos como Rodrigo Peñailillo, al menos desde la perspectiva de la comunicación política se comienza a abandonar la inmovilidad en la que se encontraba”, destaca Elórtegui.
Nueva Cuenta Pública: ¿nuevas ideas?
Lo cierto es que tras el anuncio de Bachelet y la toma de cargos de los nuevos ministros, la agenda, lejos de aquietarse, ha continuado en constante evolución. En este punto, las expectativas para la nueva cuenta pública, advierte Elórtegui estarán marcadas en la profundización de las definiciones que emanan desde la Presidencia.
“Creo que para este 21 de mayo queda ver cuál es la definición, por ejemplo, del proceso constituyente anunciado semanas atrás, y saber -siempre y cuando exista algún tipo de cronograma- cuáles son los pasos a seguir o ver un apartado enorme, como lo son las reformas laborales prometidas”, indica Claudio Elórtegui.
Por su parte, Portales agrega que “hoy día la mayoría de la ciudadanía no entiende muy bien hacia dónde va el país, o los contenidos de las reformas por lo que se requiere una mayor claridad, pero por sobre todo una mayor capacidad del Gobierno de escuchar a la ciudadanía y a los diferentes actores sociales y políticos que van a ir discutiendo las reformas que se vienen hacia adelante, a diferencia de lo que fue la reforma tributaria o la primera parte de la reforma educacional, donde imperó la lógica de la retroexcavadora, en que se tenía una mayoría potencial en el Congreso, por lo que se podía pasar una aplanadora”.
A partir de lo anterior, solo queda esperar y ver qué depara este nuevo 21 de mayo, y ver si tras cada anuncio hay algo que se puede analizar tanto desde la esfera de la comunicación o desde la política, que muchas veces al final aparecen como una sola.

 

Por José Ignacio Cuadra

18 mayo, 2015

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