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Profesor Patricio Cabello: “La tecnología y la participación no trabajan separadas”

En el marco de su presentación en el Simposio Regional sobre ciudadanía digital de niños, niñas y jóvenes “Conectados al Sur: Chile”, el profesor de nuestra Escuela se refirió a la relación entre movimientos sociales, juventud y tecnología.

Entrevista P. Cabello

“La tecnología orientada a producir participación, si no tienen alguna forma de trabajo territorial, incluso pueden anular la participación” dice el profesor Patricio Cabello.

“Conectados al Sur: Chile” fue organizado por el Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, UNICEF y Berkman Center for Internet and Society at Harvard University, con el objetivo de explorar y compartir el estado de la investigación y experiencias prácticas a nivel nacional, regional e internacional sobre el uso y la adaptación de Internet por niños, niñas y jóvenes en contextos de vulnerabilidad en América Latina y el Caribe.

Con una metodología que integra tanto exposiciones como talleres grupales, el Simposio abordó los desafíos y oportunidades que se presentan en el entorno digital, incluyendo temas como el acceso equitativo, riesgos para la seguridad y la privacidad, la incitación al odio y la exclusión social, los derechos de los jóvenes, el empoderamiento, habilidades y alfabetización digital, espacios para la participación, el compromiso cívico, la innovación, y el papel de Internet en el fortalecimiento de las relaciones y el sentido de pertenencia, entre otros temas.

El profesor de la Escuela de Periodismo PUCV, Patricio Cabello presentó parte de los resultados de su investigación (Fondecyt n° 11140751 “Usos de medios de comunicación masiva y TIC’s por parte de jóvenes que participan en organizaciones sociales comunitarias en las regiones V, X y Metropolitana”), refiriéndose principalmente al uso de la tecnología y la participación ciudadana.

 

¿Nos podría contar sobre su presentación en el Simposio?

Lo que hice fue poner como ejemplo lo que pasa con los medios gestionados, sobre todo por jóvenes -aunque también con algunos adolescentes y adultos- cuando estos medios están en el territorio. Lo que sucede es que los medios se involucran en los temas y conflictos que hay en contextos específicos. Por ejemplo, en Valparaíso la Radio Placeres ha hecho escuela en esto, ya que además de que produce buenos programas y de que tienen una mirada con una identidad propia, tienen además una comunidad de colaboradores, unos más estables que otros, pero en definitiva es un medio que desafía también la estructura de los medios tradicionales. En otras regiones también hay ejemplos como Radio Manque en Rancagua. Una característica que tienen algunos de estos medios es que se definen como medios “nómades”, se mueven por la cuidad y hacia otros lugares, en lugar de traer el territorio a un estudio. Ellos están abiertamente desafiando una norma, pero al mismo tiempo, generando un contacto con el territorio que es fundamental. Cuando la Radio Placeres llega a un lugar, la gente se agrupa y se instala en torno a eso y se genera a veces una especie de microfestival, es más que un programa de radio, hay veces que la gente canta, se entrevistan a algunas personas del lugar, se produce debate, entre otras cosas. La radio está en el territorio, se instala donde está la conversación, no va a entrevistar y después sale la grabación.

 

Entonces ¿esta tecnología fomenta la participación de las personas?

Es algo habitual encontrar algunas experiencias calificadas de exitosas en el tema que, desde mi punto de vista son muy “tecnofílicas”, siguen deslumbradas por la tecnología, siguen diciendo que la tecnología tiene un poder. Dan por hecho que al instalar ciertas plataformas tecnológicas, las personas van a participar, pero no se hace un trabajo en terreno. No estoy de acuerdo con la idea de que la tecnología activa la participación. Lo que ocurre es que efectivamente la tecnología, en procesos participativos, genera nuevos productos de los que no teníamos antecedentes, efectivamente se pueden hacer cosas nuevas con tecnología, pero el tejido asociativo requiere el encuentro, o al menos, el tejido asociativo que nos parece fundamental y urgente, requiere presencia, requiere “estar juntos”, más que traspasarnos información.

Radio en Mesana, Cerro Mariposa, Valparaíso

Radio en Mesana, Cerro Mariposa, Valparaíso

Por ejemplo, lo que pasa en Chiloé con la radio Nahuel, que está en cuatro regiones y que es la radio más escuchada en Chiloé. En las movilizaciones tuvo un papel clave, porque no sólo salió a reportear, sino que la gente puso amplificadores y ponía la radio en la protesta. La gente marchaba con la música de la radio Nahuel. Y todo eso queda almacenado digitalmente, ahí la gente empieza a sacar fotos, a postear, arman, por ejemplo el facebook “Chiloé está privao´”, expresión que de Chiloé pasa a las redes sociales y ahora circula. Es ahí donde se articula algo que no estaba antes. Pero no es que haya pasado porque le distribuimos computadores y facebook a la gente y por eso participaron, sino que la gente estaba en asambleas, se reunió físicamente, tenía una dinámica de organización previa, años de trabajo, sobre todo de los jóvenes.

La tecnología por sí sola, no hace nada. De hecho, la tecnología orientada a producir participación, por ejemplo a través de redes sociales y otros medios, si no tienen alguna forma de trabajo territorial, incluso pueden anular la participación.

Curiosamente, la respuesta institucional que tenemos frente a esto es decir “generemos harta participación digital”, pero eso no genera nada. Lo que sí genera algo es la presencia.

 

¿Qué pasa con los movimientos ciudadanos en ese sentido?

Con todas las diferencias que pueden tener, por ejemplo, los movimientos estudiantiles chilenos, tienen algo en común con movimientos como el 15M en España, el Occupy Wall Street, los de la primavera árabe y otros, y es que todos ocuparon espacios públicos. Pueden tener mucha tecnología en torno a ellos, para convocar, para discutir, etc., pero tienen al mismo tiempo la necesidad irrenunciable de que las personas estén físicamente reunidas en un lugar. Lo que los medios hacen es amplificar eso, no es sólo que tengas 400 mil personas en facebook, es que hay 6 mil personas en la calle en Chiloé, en un lugar donde incluso la acción colectiva tiene un pie siempre en lo doméstico, eso es histórico, y así lo viven los chilotes. Lo que tienen en común estos movimientos es que demostraron que la tecnología y la participación no trabajan separadas.

En la actualidad hay gente que está distinguiendo entre movimientos de comunicación y la comunicación del movimiento, eso es interesante. Por ejemplo, a través de nuestra investigación, nosotros vemos que es la calle la que produce esa articulación donde se junta todo: las fotos, los cuerpos de las personas, los gritos, las canciones, los símbolos, las leyes, el conocimiento, compartir la cultura, la música, etc.


¿A qué hallazgos han llegado con la investigación?

Lo que nosotros hemos estudiado lo voy a explicar en palabras de un entrevistado. Este entrevistado tiene una agrupación que iniciaron realizando protestas tipo flashmob e intervenciones en la vía pública y grabándolas, haciendo fotos y después microdocumentales. Luego, con las fotos y los videos hicieron un sitio web, un medio de comunicación, donde empezaron a recibir también material de otras ciudades. Su aporte era estar donde pasaban las cosas, se definieron con un medio de comunicación “en movimiento”, eso significa que además de ser itinerantes, no comunican sólo lo que aparece en la web, sino que también están diciendo algo con su presencia en el lugar. Con las radios que te comentaba pasa algo similar, no sólo están transmitiendo, sino que está apoyando ciertas causas estando en el lugar, y muchas veces son tanto o más vistas que escuchadas.

Esto es lo que yo expuse como una acción principalmente juvenil, pero no exclusivamente. Nos referimos a cómo estas experiencias articulan generaciones diferentes en una misma forma de organización, en el mismo tipo de actividad o activismo. Y ahí nos dimos cuenta de que esto de la participación juvenil sólo existe en los espacios institucionales, que son los espacios de la iglesia, del colegio o la universidad y otras formas de institución un poco más laxa como los grupos scout o los clubes deportivos. Que alguien sea o no joven es una idea institucional, en realidad la edad es una invención institucional, la edad de los cuerpos no, pero sí la construcción de la edad.

Encuentras grupos “juveniles” siempre vinculados a las instituciones, el colegio, las iglesias, los partidos políticos. Los jóvenes que participan en medios ciudadanos están desafiando eso también. Ahora si tienen una deuda, falta más presencia de niños y niñas, tarea pendiente. En ese campo hay casos notables, como la Radio Acuarela en La Pintana, con la ayuda de adultos, pero casi completamente gestionada por niños y adolescentes.

En resumen, lo que hicimos fue analizar el tema de la participación y los medios siempre en vinculación con los territorios, que me parece que es un tema clave en el proceso de cambio político que vivimos en Chile.

 

 

Vinculación con el Medio – Periodismo PUCV

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