Profesora Daniela Lazcano: analizando la enseñanza de la comunicación

La profesora Daniela Lazcano acaba de participar como expositora en el Congreso Iberoamericano de Comunicación “Comunicación, Cultura y Cooperación” en Madrid. En esta instancia, la académica de Periodismo PUCV presentó la ponencia “Autores y escuelas: estudio de los referentes bibliográficos presentes en la enseñanza de las teorías de la comunicación”, donde analiza los casos de Chile y España.


¿Nos podría contar en qué consistió su presentación?

Presenté parte de los resultados de mi tesis doctoral que realicé en España. Hice una actualización comparativa con la realidad de algunas universidades chilenas, que básicamente tiene qué ver con la revisión de cuáles son los referentes bibliográficos clave que están incorporados en la enseñanza de las asignaturas de las teorías de la comunicación en periodismo en España y en Chile. Esto es para ver cuáles son los autores y los libros con los que se genera la introducción a esta disciplina desde la universidad.


¿Cuáles fueron los principales hallazgos?

Uno de los hallazgos más interesantes fue la dificultad para poder hablar de un canon. Es difícil establecer los autores clave, tanto en España como en Chile, existe una heterogeneidad y dispersión marcada en los referentes bibliográficos. Revisando todos los programas académicos y docentes de las asignaturas de teoría de la comunicación, noté que hay más de cuatrocientas referencias bibliográficas, hay una batería de más de cuatrocientos autores y textos de distinta naturaleza que los profesores de diferentes universidades consideramos que son buenos textos para introducir a los estudiantes en la teoría de la comunicación. Es decir, es muy difícil hablar de cuáles son los autores relevantes.

Donde hay diferencia entre los países es en la nacionalidad de los autores más citados. En el caso español, los textos más citados son, sobre todo, de autoría española, por ejemplo Miquel de Moragas, Juan José Igartua, Enric Saperas, Miquel Rodrigo Alsina, entre otros. En cambio, en el caso chileno, la referencia a autores nacionales entre los textos más citados es muy baja y nuestras grandes referencias son los autores españoles. Es decir, en Chile también aparecen como autores clave los mismos que nombré antes. Y en ambos países aparecen además otros autores internacionales, cuyos textos de referencia son los manuales de teoría de la comunicación donde McQuail, Mattelart y Wolf, siguen siendo -pesar de los años- los textos de referencia más citados.


¿Qué implicancias puede tener que no exista un canon en una disciplina en constante construcción y con límites difusos como la comunicación?

Este tema es muy importante. Hay diferentes puntos de vista. Yo personalmente, tengo una “obsesión” por el canon, porque es un tema que vengo trabajando hace algún tiempo. Cuando uno ve a la gente que estudia comunicación, que le interesa el campo disciplinar de la comunicación -más allá de la práctica particular de la comunicación en el periodismo o en la comunicación estratégica- pareciera que esta característica de la heterogeneidad y de estar permanentemente en construcción, de alguna manera genera un “trauma”. Con el paso del tiempo, me parece menos preocupante que antes esta idea de que no exista un canon. Creo que más que todo, esto constata que somos una disciplina que está muy abierta, que es muy heterogénea y que, a lo mejor, hay que asumirla así. Nos complica estar en permanente construcción porque asumimos que deberíamos estar muy limitados para tener un lugar dentro de las ciencias sociales. Esto no lo digo yo, lo dicen autores como Miquel de Moragas en su último texto de Interpretar la Comunicación, a lo mejor lo que hay que reivindicar es precisamente que somos un campo de conocimiento que es abierto, que es diverso, y que, por lo tanto, puede dialogar con otras disciplinas de las ciencias sociales, humanas, naturales, sin tener unos límites muy establecidos.

En una bajada más concreta respecto a las implicancias, estos datos sobre los autores de referencia, dan algunas pistas de otros temas interesantes. Por ejemplo, que los textos más citados sean manuales de comunicación más que autores con una postura comunicológica particular, nos habla de que nosotros más que hacer cursos sobre teorías de la comunicación, hacemos cursos sobre la historia de la comunicación o sobre la historia de las teorías de la comunicación. Creo que eso tiene implicancias interesantes, porque tiene que ver con qué nivel de profundidad o detalle podemos abordar ciertos conceptos comunicacionales, más que hacer una aproximación macro. Y eso nos pasa a todos los que hacemos asignaturas de teoría de la comunicación, pensamos que nos quedamos muy cortos de tiempo y lo que alcanzamos a hacer es sólo un mapeo general más que entrar en profundidad en ciertos conceptos clave.

¿Se podría decir que la comunicación es una transdisciplina?

Algunos autores lo plantean así. Hay un autor, Shepherd, que es citado por Miquel Rodrigo Alsina y Leonarda García Jiménez cuando hablan de estos temas. Dicen que en los estudiosos de la comunicación uno puede identificar tres posturas: la disciplinaria, la interdisciplinaria y la no disciplinaria. La postura disciplinaria tiene que ver con querer que la comunicación sea concebida como una disciplina con un status característico, con unos límites muy claros, y eso implica definir muy claramente el objeto de estudio, las metodologías, etc. Hay otros que apuestan más por la interdisciplina, que es asumir la comunicación siempre en diálogo con otras disciplinas y no sólo de las ciencias sociales, sino de las humanidades y de las ciencias naturales. Y está la postura no disciplinaria, que es la más transdisciplinaria de todas, que no solamente piensa que la comunicación no debería ser pensada como disciplina sino que todas las configuraciones disciplinares deberían revisarse, es decir, que no deberían existir límites en las disciplinas y que deberíamos entender que nos acercamos al conocimiento de una manera más abierta, donde nos podemos nutrir entre todas las especificidades. A mí personalmente, en términos teóricos, esa postura más posmoderna me gusta mucho, pero creo que lo más ad hoc hoy día es entendernos más bien en diálogo interdisciplinario con otras miradas, donde tenemos muchísimo que tomar de la antropología, de la psicología, de la historia, pero también mucho que aportar.

¿Qué puede aportar la comunicación?

Tiene que ver con tratar de entender distintos fenómenos con la perspectiva comunicacional, que para mi gusto no tiene solamente que ver con la difusión de mensajes, sino con tratar de entender que la comunicación es proponer relaciones. Creo que ahí tenemos que hacer una reivindicación de que esa es nuestra particularidad. Muchas veces se entiende que la comunicación está centrada en lo mediático, y yo me rebelo frente a ese límite. Creo que la comunicación puede aportar siempre donde podamos entender que se están construyendo relaciones y que se está generando comunidad. Eso es en lo mediático, pero también en lo interpersonal, en lo organizacional, en lo institucional.

Respecto al hallazgo que comentó, sobre que en Chile se toma como referencia en su mayoría autores españoles ¿Tiene que ver con una falta de producción en ese tema en nuestro país o tiene que ver con la historia de cómo se ha configurado este campo de estudio?

Tiene que ver con las dos cosas. Por ejemplo, un manual teórico de la comunicación que se haya escrito acá en Chile, creo que hay uno y es el de Edison Otero y no se ha escrito mucho más. Y también tiene que ver con desde donde se ha configurado esta mirada en nuestro país, desde donde se formado la enseñanza de la comunicación. Nosotros claramente miramos a España por un tema de vínculo lingüístico y porque había autores que estaban generando discusión académica allá y que fueron clave para traer textos acá a Chile. Miquel de Moragas, por ejemplo, trajo los primeros textos, los de la sociología de la comunicación, que eran textos compilatorios donde ponía traducciones de textos clave como Lazarsfeld, Lasswell, McCombs.

Lo otro, y hago la salvedad de que lo digo para tratar de llevar agua al molino propio, es que creo que hay poco campo específico en Chile que se interese por temas de teorías de la comunicación o sobre investigación de la comunicación. Hay algunos autores que han trabajado cuál ha sido el recorrido de la investigación de la comunicación en Chile, como Carlos del Valle, Rubén Dittus, yo misma algo he hecho en esa línea, pero todavía no hay muchos académicos -o al menos no nos visibilizamos entre nosotros- que estén preocupados sobre el estudio de las teorías de la comunicación, epistemología o historia de la investigación en comunicación.

Por esto es muy motivante ir a estos congresos donde hay gente y espacios donde se trabajan estos temas. Este es el congreso de referencia de la investigación en comunicación en España y es muy interesante porque se presentan los mismos autores que uno lee, está Miquel de Moragas, Enric Saperas, Manuel Martínez Nicolás, Leonarda García Jiménez, Raúl Fuentes Navarro y otros. Esto pasa en general en los congresos y es una buena instancia para mostrar lo que uno está haciendo con gente que está formulándose preguntas similares a las que uno se hace.

 

Por María Paz Gálvez P.

Vinculación con el Medio – Periodismo PUCV

28 julio, 2016

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