El profesor Claudio Elórtegui participó de estudio que revela la percepción de los chilenos sobre los migrantes

En el contexto de la situación migratoria que vive nuestro país, el profesor Claudio Elórtegui participó de un estudio cuyo fin era identificar qué piensan las chilenas y los chilenos sobre esta situación. Los resultados no fueron alentadores: de 1.016 encuestados, 47% cree que los inmigrantes no son un aporte a la sociedad.

¿Cómo surge la inquietud de investigar sobre este tema?

Esto ha ido naciendo como una inquietud interdisciplinaria de poder activar algunas cosas entre personas que están observando el espacio público, que tengan experticia en la observación y medición de ese espacio público. Es decir, cómo podemos medir ciertas tendencias a nivel social con miradas y perspectivas comunicacionales, estableciendo un diálogo con tecnologías nuevas de medición.

Ahí surge esta sintonía entre un experto en modelo predictivo como es el profesor Hanns de la Fuente de la Escuela de Comercio, la empresa StatKnows que es una empresa de inteligencia artificial y, en el caso mío, como investigador e interesado en el ámbito de la comunicación política y de la medición de lo político en los climas de opinión.

¿Cuál fue el foco del estudio?

A mí me interesaba mucho medir cuál es la percepción de las chilenas y los chilenos sobre lo que está pasando, por ejemplo, en Chacalluta. Y después, que esa misma gente venezolana se trasladó al consulado de Chile en Tacna. Donde vivimos por primera vez una imagen que pensamos que jamás íbamos a vivir: tener inmigrantes en nuestras fronteras o los límites, en campamentos, en situaciones bastante inhumanas de manera espontánea, gente a la que se le dijo que viniera, en su momento, ante los llamados de las propias instituciones, de que se iba a acoger particularmente a los venezolanos y después les cerramos las puertas.

Entonces, eso quisimos medirlo, cómo se veía, como lo veía la opinión pública y la que está ahí en redes sociales. Y los resultados no fueron buenos. Quedamos preocupados y eso es lo que nosotros quisimos también compartir en algunos medios de comunicación.

¿Cómo es el proceso de muestreo?

Lo que nosotros hicimos fue una muestra bien representativa del universo. Estamos hablando de megadatos, que eso es lo maravilloso del big data. Estas son técnicas muy sofisticadas de doble filtro, de captar todo lo que es la discusión social por redes sociales. Es multiplataforma, pero también incorpora informaciones mediáticas, y ahí los algoritmos funcionan y se van estableciendo modelos de representatividad y también modelos predictivos.

¿Qué elementos llaman la atención de estos resultados?

Hay cosas que llaman la atención, por ejemplo, hay un porcentaje, por lo menos en la muestra, que no quiere que entren más inmigrantes a Chile. Ni que sean venezolanos ni de otra nacionalidad. Por tanto, ahí lo que uno tiene que estar observando es, primero, qué es lo que está pasando en cómo estamos generando los tratamientos, por lo menos comunicacionalmente, para integrar e incluir la perspectiva del otro y del otro foráneo en nuestra cultura.

Chile no puede ser un país que esté al margen. Y se pensaba que podía estar al margen de todo lo que son los movimientos migratorios en el mundo, que es uno de los grandes problemas que está teniendo la globalización actual. Por tanto, lo que quizás puede estar siendo arreglado administrativamente y políticamente, no lo está siendo culturalmente. Y menos comunicacionalmente.

¿Existen lugares donde el rechazo se manifiesta más que en otros?

Claramente hay más rechazo de ciertas regiones donde tienen el tema más instalado, porque se ha visto que hay más roce intercultural y no es fácil la relación. Yo creo que aquí hay que pensar en políticas públicas y también en ciertos proyectos de ciudadanía que se hagan cargo de ese malestar. Y ver por qué ese malestar se está incrementando.

Entonces, ahí yo creo que falta más información para generar mayor orientación también de manera más reflexiva y crítica, que nosotros podamos levantar nuestras opiniones más allá del tema emocional, que muchas veces está de la mano por lo que percibimos, por lo que consumimos o por lo que escuchamos. Ahora también, sobre las redes sociales se entiende que tienen ciertas particularidades y, por tanto, son también muy emocionales en el ámbito de la volatilidad de sus opiniones.

¿Qué aprendizaje nos dejan estos resultados?

Nos ponen, yo creo, el foco en estudiar y en tratar de, por lo menos desde el ámbito académico, transmitir la necesidad de los elementos de tolerancia, la necesidad de los elementos interculturales. Y, particularmente, desde el ámbito de la comunicación política, estar muy atentos a que pueden, yo creo, aparecer ciertos focos que puedan ser explotados electoralmente el día de mañana, apelando a emociones de rechazo hacia la figura de los migrantes. Entonces, todo eso puede enrarecer aún más los climas de opinión en los que ya estamos.

Por Paola Toledo
Vinculación con el Medio – Periodismo PUCV

17 octubre, 2019

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