Monitoras del Taller de Periodismo Escolar de la Escuela México nos cuentan su experiencia

Por tercer año consecutivo, Periodismo PUCV, a través del proyecto CUVIC, realiza un taller de periodismo escolar en la Escuela México de Placilla. En estas instancias tanto alumnos universitarios como escolares pueden aprender unos de otros trabajando en equipo para alzar la voz por los adolescentes.

Paulina Muñoz, de tercer año, y Kathalina Balboa, de segundo, han sido parte de este taller y nos cuentan su experiencia como monitoras.

¿Qué los motivó a ser monitores de los talleres de periodismo?

Kathalina: Me gusta mucho trabajar con niños. Me motiva hablar de periodismo a niños que son participativos y les gusta hacer cosas entretenidas. Igual es un poco difícil conectar el periodismo con los niños porque es más escolar, no es tan teórico. Pero, es rico estar en lo más práctico, que ellos graben y hagan sus productos.

Paulina: Me interesa mucho el tema de la docencia, entonces cuando se dio esta posibilidad de hacer taller de periodismo escolar, de partida, fue algo nuevo, porque nunca pensé que podría hacer eso, así que me di la oportunidad de abrirme camino en la docencia, pero también con una carrera que me da la posibilidad de hacer otras cosas como entregar estas herramientas a niños en los colegios. Además, ellos están conociendo los medios tradicionales desde su día a día, los hacen parte de ellos y de sus intereses.

¿Cómo describirían el taller que ustedes hacen?

K: Nuestro taller es dificultoso porque son niños de quinto a octavo básico que tienen intereses distintos. Pero, ahora los niños se llevan súper bien, comparten gustos. Siento que el taller ha logrado conectar estos chicos que en los recreos no se ven y ahora interactúan en el taller.

¿Cuáles es el contenido o las habilidades en las que se enfocan para enseñar a los niños?

P: De partida que conozcan los medios, las herramientas que nosotros aprendemos en la carrera dárselas a conocer. Este taller lo enfocamos en eso. El contenido es, principalmente, de interés personal de cada estudiante, también hablan de las problemáticas que tiene el colegio. Hemos tenido actividades, por ejemplo, el taller de la Javiera (Hernández) que les enseñó cómo la música también puede ser una forma de hacer periodismo. Son contenidos misceláneos, propios e identitarios.

El taller recibe invitados que colaboran con el aprendizaje de los niños.

¿Qué herramientas enseñan?

P: El boletín, como medio escrito, fue en lo que trabajamos todo el primer semestre. Con el tema de la música terminamos haciendo una canción y ahora estamos trabajando en lo que es podcast que es periodismo radial. Próximamente vamos a trabajar con Canva, todo lo que es periodismo digital y después una introducción en lo audiovisual.

¿Cómo piensan que se vincula la labor periodística a la educación escolar?

P: Hay una relación muy directa cuando en el colegio te pasan medios de comunicación, eso es lo que existe, aunque son solo los medios tradicionales, pero desde la labor profesional hay que conocer la realidad de los estudiantes, porque como periodistas hablamos de temas de la educación, pero muchas veces uno no conoce esa realidad. A nosotros nos nutre para entender las prácticas que hacen los estudiantes. Al final, el periodismo tiene que rescatar lo que hace la gente en su día a día. Los niños viven toda su infancia y adolescencia en el colegio así que es importante conocer su realidad escolar.

¿Qué piensan que les aporta a los niños estas actividades periodísticas?

K: A tener otra mirada del periodismo y de su entorno, en cierto modo, lo que hemos hecho ha sido del lado práctico del periodismo, eso creemos les aporta un granito de arena, aprenden más. También, para conocerse entre ellos mismos y a salir de su zona de confort, aportar ideas en su espacio de opinión, eso lo hemos visto a través de las sesiones.

¿Cómo ha ido evolucionando el taller de periodismo?

K: La forma de cómo interactuamos con los niños, al inicio había una barrera, era típico de las primeras clases, pero ahora los chicos incluso te saludan y preguntan por ti si faltas. Se nota que hay preocupación por parte de ellos y un vínculo. Hemos conocido el carácter de los niños, a quién le gusta escribir o a quién le gusta hablar. Al principio todo es muy estructurado, después todo se desordena, surgen cosas nuevas que no son malas, todo lo contrario, porque son sus propios intereses.

¿Han notado algún cambio en ustedes gracias a estos talleres?

K: Para mí, ha sido mirar de otra manera a los niños. Yo no tengo mucho contacto con ellos, tengo a mi hermanito de 10 años, pero, en general no. Ahora los comprendo de una manera distinta. Al principio, yo pensaba que era solamente hacer una clase y listo, pero, en realidad, es algo mutuo, ellos también te aportan cosas. Además, tener empatía por los niños, no hay que exigirles mucho, tener paciencia, yo soy bien apurona, pero me he dado cuenta que no tiene que ser así para todas las personas.

P: A entender al mundo adolescente, que es una edad complicada y que ellos sienten que no son representados ni visibilizados. Creo que también tengo que tener más paciencia. Vas generando habilidades para avanzar sobre la marcha, porque a veces las cosas no funcionan y hay que estar más abierta a los cambios

Por Gabriel Saldivia

Proyecto CUVIC – Vinculación con el Medio Periodismo PUCV

10 octubre, 2019

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