Manuel Guerra, ex alumno: una visión del trabajo, la gestión cultural y sus desafíos en la pandemia

Manuel Guerra es ex alumno de Periodimo PUCV y actualmente se desempeña como periodista y gestor cultural con experiencia en el desarrollo e implementación de iniciativas culturales, tanto en el ámbito público como privado.

Fue creador del Centro de Extensión (CENTEX) para el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes en Valparaíso, el que dirigió por 5 años (2006-2010), apoyando la Nueva Música Popular Chilena y produciendo más de 80 conciertos con artistas como Gepe, Francisca Valenzuela, Manuel García,  Javiera Mena, entre otros.

Además, ha desarrollado MúsicadelSur, agencia creativa en el ámbito de la música popular chilena, dedicada a la promoción de artistas independientes y la producción, edición y distribución digital de discos. También fue el coordinador Nacional del Programa Red Cultura (2015-2016) y actualmente lidera el Programa Interculturalidad e Inclusión de Migrantes del Mincap.

¿Cómo llegaste a dedicarte a la gestión cultural?

Desde la universidad tuve interés por la temática cultural y fui parte de grupos de alumnos que crearon revistas, generaron ciclos de cine, de música, conversatorios sobre el rol de la cultura y el periodismo. Por lo mismo, no fue raro que en el abordaje del ejercicio profesional me inclinara a pensar en oportunidades de desarrollo del lado de la gestión cultural. Esa oportunidad se dio de manera muy casual y pienso que también empujada por la energía que se mueve al desear algo.

¿Qué te motivó a iniciar el proyecto MúsicadelSur?

Desde niño tengo una relación con el mundo de las canciones. Siempre canté y aprendí a tocar la guitarra para acompañar las palabras. Todos mis procesos de vida están asociados a alguna canción en particular o a formas de escucha de esas canciones en la radio, en conciertos, en viajes en micro, etc. Creo en la música como forma de expresión, que en tiempos de crisis tiene la capacidad de acompañar el sentir de muchos y sobre todo en una época donde no hay representación política, donde casi no hay “buen” periodismo en los medios masivos, donde las guías se han perdido. En ese contexto, siempre quedan las canciones para hablar por nosotros.

Por lo mismo, lo de MúsicadelSur es una suerte de intento por hacer que las canciones que hablan por muchos estén al alcance de todos.

¿Qué desafíos ha planteado el Programa de Interculturalidad e Inclusión de Migrantes del Mincap?

Fundamentalmente desafíos que tienen que ver con poner sobre la mesa el valor que tiene la migración para un país como Chile. La cultura, en ese sentido, es uno de los espacios desde donde es posible señalar ese valor. Es muy distinta la percepción de la migración y las personas migrantes en Chile cuando se habla desde la cultura, en comparación a cuando se habla desde ámbitos como la salud, el trabajo o la habitabilidad, en los que la percepción tiende a ser más negativa, pues la imagen que se genera desde los medios, por ejemplo, comporta una visión de competencia por los derechos básicos de las personas.

Incluso desde los ámbitos más conservadores del constructo social chileno hay una valoración de la diversidad que comportan las culturas migrantes. Valoramos sus expresividades artísticas, sus formas de decir, sus tradiciones, su gastronomía, etc. En esa lógica, una forma de derribar las barreras que nos impone el miedo, el desconocimiento del otro, es precisamente conocer al otro distinto. Para eso, la cultura es un puente que puede ayudarnos a construir imaginarios nuevos basados en la valoración de la riqueza que supone estar juntos con “otros” que son distintos y así ampliar el “nosotros”.

¿Qué puede aportar un periodista a la gestión cultural?

En tiempos de crisis y desde el deber ser, el periodismo es un oficio noble destinado no solo a informarnos de la contingencia, sino también a poner sobre el espacio público las distintas miradas que existen de la realidad, sobre todo, creo yo, aquellas que son marginadas de la discusión pública. En el ámbito de la gestión cultural el periodista puede ejercer un rol de seleccionador, de curador e ir en busca de esas miradas marginadas en formato canción, película, fotografía, obra de arte, discurso creativo, etc. para ponerlas a circular con la intención de diversificar el espacio público.

¿Cómo ves que se da la relación cultura y comunicación con tu área?

No creo en esa concepción facilista que nos quiere hacer creer que la comunicación es el periodismo industrial y la cultura el ejercicio de las disciplinas artísticas, donde la relación posible se da en el marco de las tres páginas de espectáculos del diario de turno.

Mi área es el campo de la comunicación y la cultura y lo veo como un espacio desde donde es posible disputarle la hegemonía a los grandes poderes, o por lo menos, avanzar en pos de la utopía de esa disputa.

Cultura en contexto de pandemia

Para Manuel Guerra trabajar en la gestión cultural en situación de confinamiento es una tarea difícil, porque supone ejercitar y aprender rutinas nuevas en las que se debe compatibilizar lo práctico de la vida cotidiana con el espacio familiar y laboral.

Además, fomenta una lógica más analítica, ya que se pone en jaque la idea del trabajo y del sistema educativo como control social. “No estoy tan seguro que saliendo de esta pandemia nos vuelva a hacer sentido –si es que todavía nos hacía- la idea de estar 9 horas diarias sentado frente a un computador en la oficina o en el colegio, cuando ya sabemos que en la práctica podemos cumplir la tarea en media jornada. No sé bien si volverá alguna vez la vida que solíamos tener antes de la crisis sanitaria, porque cambiaron las condiciones, pero también porque cambiamos nosotros”, señala.

¿Qué puede ofrecernos la cultura en este escenario de crisis social y sanitaria?

Hay varias posibilidades de respuesta para esa pregunta, dependiendo desde donde se mira. Desde la lógica ciudadana, las culturas y las expresiones artísticas nos ofrecen un descanso necesario para enfrentar lo duro que es el cambio de reglas del juego.

Desde la lógica política nos ofrecen un ejercicio de síntesis discursiva. Cuando no hay voceros para el movimiento social, la expresividad artística desde la cultura ha tenido la capacidad de hablar por todos o por muchos de nosotros. Hay ejemplos claros de ello en el marco del levantamiento popular del 18 de Octubre, como por ejemplo, “El derecho de vivir en paz”, “El baile de los que sobran” o las performance de Las Tesis, hicieron la vocería cuando casi nadie era capaz de racionalizar lo que estaba pasando.

Finalmente, nos ofrece una oportunidad para disputar la hegemonía de la forma en que se va a escribir la historia de este momento que vivimos. Ha surgido un gran movimiento expresivo desde las artes que tiene a la crisis social y a la pandemia como tópicos imperativos, no porque esté de moda, sino porque nos afecta. Desde la perspectiva de los artistas es imprescindible registrar lo que está pasando, en formato canción, obra de teatro, fotografía, documental, performance, etc. Ya sabemos quién o cómo se ha escrito nuestra historia reciente y es muy difícil desarmar los dispositivos discursivos una vez que se instalan. Registrar desde lo artístico hoy es proyectar la memoria del futuro.

Conversatorio 25 años de Periodismo PUCV

En el marco de la celebración de los 25 años de la Escuela, Manuel Guerra partició en el segundo conversatorio online que tuvo por tema “Nuevas preguntas para la gestión y el trabajo cultural en y post pandemia”. Para las y los interesados en conocer más, el video de esta actividad se encuentra disponible en el Facebook Periodismo PUCV Televisión.

 

Por Alger Montenegro.

8 junio, 2020

Comentarios

comments powered by Disqus