Internacionalización

Lukas Navarrete y su experiencia de intercambio en España

19 de May 2026

El estudiante de cuarto año, Lukas Navarrete, realizó un intercambio académico en la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), en España, experiencia que le permitió conocer nuevas culturas, generar vínculos con personas de distintas partes del mundo y fortalecer habilidades personales como la autonomía y la adaptación a nuevos entornos.

Vivir un intercambio internacional representa una instancia significativa dentro de la formación universitaria, ya que entrega herramientas tanto académicas como personales, además de enfrentar a las y los estudiantes a realidades diferentes que amplían su visión del mundo.

En este contexto, conversamos con Lukas Navarrete, estudiante de cuarto año y voluntario CUVIC, quien compartió parte de su experiencia viviendo en España durante el semestre pasado. Entre los aspectos que más destacó se encuentran la facilidad para conectar con otras personas, el aprendizaje intercultural y el crecimiento personal que obtuvo durante esta etapa.

Lukas en la estatua de Cristóbal Colón en Salamanca, España.

¿Dónde realizaste tu intercambio y qué fue lo que más te llamó la atención de esa experiencia?

Realicé mi intercambio internacional en la Universidad Pontificia de Salamanca, en España. La escogí por el prestigio de la ciudad por sus centros de estudios de calidad, por su increíble arquitectura, su legado histórico y porque recibe una gran cantidad de estudiantes de todo el mundo.

¿Cómo fue para ti el proceso de adaptación a un nuevo lugar?

En cuanto a la cultura fue bastante sencillo, viven el día a día bastante tranquilo, disfrutan de la tarde y la conversación, cosa que me pareció increíble. En los otros aspectos fue un poco difícil, ya que, si bien me encanta cocinar y hacer las cosas del hogar, me engañaron en el primer piso (departamento) al que llegué, por lo que tuve que buscar un hogar en el plazo de unas horas.

A pesar de eso, Salamanca tiene esa mezcla de la energía de una ciudad grande, pero encapsulada en el encanto de un pueblo.

¿Qué aprendizaje o experiencia te marcó más durante esta etapa?

El no tener miedo a hablar con gente, el poder unirme a cualquier grupo y actividad que me interese sin tener vergüenza. Aprendí a desenvolverme en el inglés de manera muy natural y a comprender que, a pesar de las diferencias culturales, sociales y religiosas, siempre hay gente maravillosa que está interesada en conocer la cultura de los demás y comprender el mundo con otros ojos.

Logré hacer amigos de todo el mundo: Taiwán, Irlanda, México, Alemania, Brasil, Japón y Marruecos. Y descubrir la ciudad más hermosa, en mi opinión: Estambul.

¿Hubo algo que aprendiste en CUVIC que te haya servido especialmente durante esta experiencia?

El no tener vergüenza en conocer gente y entablar una amistad con extraños. Sobre todo al momento de compartir mi cultura y conocimiento mediante una perspectiva comunicacional prosocial y de habilidades blandas.

Gracias a eso, logré adquirir ideas, vivencias y valores de aquellos que conocí en mi día a día, los cuales me han ayudado a comprender el mundo que me rodea y madurar en muchas perspectivas que creía ajenas.