Aymarita Chambe: La experiencia de una voluntaria CUVIC en su práctica profesional
La estudiante de quinto año de Periodismo PUCV comparte los aprendizajes, desafíos y habilidades que fortaleció durante su práctica profesional en el área de las comunicaciones culturales, destacando el aporte de su experiencia en CUVIC y la importancia del trabajo autónomo en su formación.
La práctica profesional es un paso clave para quienes finalizan su formación universitaria. En el caso de la Escuela de Periodismo PUCV, esta instancia se desarrolla durante aproximadamente tres meses y permite a los y las estudiantes enfrentarse a entornos reales de trabajo.
En esta línea, conversamos con Aymarita Chambe, estudiante de quinto año y voluntaria del Colectivo Universitario de Vinculación y Comunicación Ciudadana (CUVIC), quien realizó su práctica en Rosato, un estudio boutique de comunicación y dirección de arte. Su experiencia estuvo marcada por el trabajo en proyectos culturales, escritura y trabajo autónomo.
¿Dónde realizaste tu práctica y qué fue lo que más te llamó la atención de esa experiencia?
Estoy realizando mi práctica en Rosato, una agencia de comunicaciones enfocada en el área artística y cultural, donde se trabaja con proyectos creativos vinculados a áreas como la moda, la literatura, la fotografía y otras creaciones. Esta experiencia ha sido especialmente significativa para mí, ya que ha permitido acercarme a un tipo de comunicación que no solo busca informar, sino también potenciar relatos y conectar a los proyectos con sus audiencias de manera estratégica.
Lo que más me llamó la atención es la versatilidad del rol de un periodista en este campo, que puede ir desde el manejo de redes y el reporteo, hasta entrevistas y el diseño de planes de comunicación estratégica y marketing digital.
¿Cómo fue para ti el proceso de adaptación al entorno de trabajo?
Mi proceso de adaptación no fue especialmente difícil, ya que, al ser en modalidad online, me permitió mantener las comodidades de mi casa y organizar mis propios horarios. Además, aunque existe una jornada laboral que se debe cumplir, el equipo de Rosato se caracteriza por ser muy flexible y por confiar en el trabajo autónomo. Eso me ayudó bastante, porque sentí desde el inicio que se valoraba la responsabilidad personal y el cumplimiento de objetivos más que el control constante.
Esta dinámica me permitió adaptarme rápidamente, desarrollar mayor independencia y sentirme parte de un entorno profesional basado en la confianza.
¿Qué aprendizaje o experiencia te marcó más durante esta práctica?
El mayor aprendizaje que obtuve fue saber organizar mis tareas diarias, asignarles tiempos específicos y, por sobre todo, ser productiva de forma personal sin tener a alguien que me supervise constantemente.
Además, una de las experiencias más significativas fue asumir la responsabilidad de llevar a cabo casi en un 100% un proyecto de difusión de artistas emergentes. Este desafío fue especialmente importante para mí, porque implicó gestionar el proyecto de principio a fin: tuve que identificar perfiles, investigar artistas, contactarlos, coordinar entrevistas, realizar las conversaciones y luego construir textos que permitieran perfilar a cada persona de forma atractiva y coherente.
Esta experiencia me marcó porque me obligó a asumir un rol mucho más activo y profesional, entendiendo que el trabajo periodístico dentro de una agencia no solo consiste en escribir, sino también en gestionar procesos completos, tomar decisiones editoriales y generar contenido con un objetivo claro. Finalmente, ver que esas entrevistas y perfiles fueron parte de la revista digital que lanza la agencia fue muy motivador y un hito importante dentro de mi práctica.
¿Hubo algo que aprendiste en CUVIC que te haya servido especialmente durante esta experiencia?
Sí, especialmente en la forma en que realicé los primeros acercamientos con entrevistados o fuentes. Gracias a las experiencias en los voluntariados, aprendí a establecer un vínculo más humano desde el inicio, intentando siempre transmitirles confianza y hacerles sentir que lo que tienen para contar es relevante, que sus experiencias valen y que no deben ser subestimadas.
Además, CUVIC me entregó herramientas que considero fundamentales para el trabajo periodístico, como el respeto, la empatía y la escucha activa. Esto fue clave durante mi práctica, sobre todo en entrevistas donde surgían temas más personales o sensibles. En esos momentos, entendí que no basta con hacer preguntas: también es importante saber cuándo profundizar, cuándo detenerse y cómo guiar la conversación con la otra persona con cuidado y responsabilidad.