Caterina Barbera: Contando historias que trascienden fronteras
Con una sólida trayectoria como productora en ABC News, la periodista PUCV cubre temas de relevancia mundial, como la migración y los derechos humanos.
En el marco de la conmemoración de los 30 años de historia de la Escuela de Periodismo PUCV, conversamos con la destacada Alumni Caterina Barbera, quien dictó la conferencia inaugural del Año Académico 2025 de la carrera.
Caterina cuenta con un Magíster en Periodismo con especialización en documentales de la Universidad de Columbia, ha producido decenas de reportajes para ABC News y se desempeñó como reportera de investigación para Mega.
Fue nominada junto a su equipo a los premios Emmy 2023 en la categoría “Mejor Especial de Televisión”, por el documental The Struggle to Understand (La lucha por comprender). Además, en 2017, recibió el premio Iris América, otorgado por la Alianza Informativa Latinoamericana y la Academia de Televisión y de las Ciencias y Artes del Audiovisual.
¿Cómo surge tu interés por el área audiovisual?
Siempre me gustó. De hecho, me planteé en algún momento estudiar comunicación audiovisual o cine, pero siento que periodismo reúne todos esos elementos. Por lo mismo, decidí estudiar esta carrera y así encontrar una forma de desempeñarme por el lado audiovisual y de la televisión.
¿Cómo es un día de trabajo en ABC News?
El día a día es un poco intenso, ya que los productores en Estados Unidos somos el cerebro detrás de los noticieros y quienes preparamos a los corresponsales, que son las personas que salen en cámara. Entonces, muchas veces nos toca grabar y editar, para terminar todo el mismo día.
Siento que mi trabajo se divide mucho en lo que son las noticias diarias, como las crónicas y noticiarios, preparar lo que va a decir la conductora o animadora, al mismo tiempo que escribo y superviso la edición de los reportajes, que son más largos y van desde los 10 minutos hasta especiales de televisión de media hora.
Por lo mismo, es un trabajo muy dinámico, en el que a veces entro y no sé bien qué me va a tocar hacer, pero siento que así es la televisión y será de esa forma por mucho tiempo más.
¿Por qué decidiste vivir en Estados Unidos y cómo ha sido tu experiencia en ese país como estudiante y periodista?
Siempre quise irme. Yo creo que estaba muy influenciada por el marketing cultural que tiene Estados Unidos, y por lo mismo uno cree que todo allá es increíble, pero viviendo en el país me di cuenta que no es tan así. Me siento muy orgullosa de mis raíces e inicios y como estudiante siento que muchas de las bases ya las tenía por la Escuela de Periodismo de la PUCV.
Nueva York y Estados Unidos son lugares difíciles y estar sola con el choque cultural del idioma es complejo. Entonces, abrirme camino en eso fue un gran desafío, pero al mismo tiempo tuve la suerte de encontrarme con personas muy buenas en el recorrido.
Conocí a otros periodistas latinos, quienes tenían interés por ayudar a las demás personas a crecer y eso me ha permitido avanzar profesionalmente en Estados Unidos, lo que sin duda me ha demostrado que todo valió la pena.
¿Cómo ha sido cubrir periodísticamente temas migratorios en Estados Unidos?
Yo lo he tomado un poco como mi misión de vida y a través de mi propia experiencia he aprendido mucho del sistema de inmigración del país, pero al mismo tiempo, veo lo fácil que muchas personas caen en las falsedades que repiten las fake news en contra de las y los inmigrantes.
Todo lo anterior me ha permitido descubrir realidades que muchos no conocen y he utilizado mis plataformas para contar las historias de otros inmigrantes, que vinieron y no tuvieron la suerte que yo tuve al emigrar, porque vienen escapando de guerras o situaciones complejas socialmente.
De esta forma, puedo educar a la gente, porque esto no lo enseñan en el colegio y los medios cumplimos ese rol, de sensibilizar y educar respecto a cómo funcionan sus propias leyes.
De todas las temáticas qué has debido abordar y los trabajos que has realizado ¿Cuáles son los que más te han marcado?
Las historias que más me han marcado se relacionan con migración y en específico te puedo contar la de un señor que sobrevivió un accidente, en el que lo habían abandonado en la parte de atrás de un camión, en Texas, en el calor del verano, con cientos de inmigrantes dentro.
Compartimos su experiencia cuando él ya estaba mejor. Eso sirvió para humanizar y mostrarle a los estadounidenses que las personas que estaban en este tráiler no eran una masa de inmigrantes que murieron ahí mismo, sino que tenían caras, nombres, un lugar de procedencia, una familia.
Otro tema que me impactó fue sobre la migración venezolana y colombiana a través de la selva y del desierto para poder llegar a Estados Unidos, las razones que los llevaban y todo el proceso que vivieron.
¿Cuáles son las diferencias que distingues en el ejercicio del periodismo audiovisual entre Estados Unidos y Chile?
Siento que en Chile no trabajamos tanto como productores. En mi experiencia, éramos los reporteros quienes hacíamos todo. En Estados Unidos es todo un poquito más organizado y cada uno tiene su rol más definido.
Sin embargo, siento que en ambos lados hay muchas exigencias y dificultades respecto a cómo se organiza el trabajo. A pesar de todo, tengo mucho orgullo del periodismo que nosotros ejercemos en Chile, porque a veces siento que es más justo y balanceado que el periodismo que se hace en Estados Unidos, donde uno ve canales de televisión que finalmente se sienten como relaciones públicas del Gobierno o de políticos específicos, más ahora con Donald Trump.
¿Cuál fue el aporte de la Escuela a tu desarrollo profesional?
La Escuela me hizo una mejor escritora y siento que eso se reconoce en la práctica del ejercicio profesional. Me acuerdo que en Mega decían que quienes venimos de la PUCV escribimos bien, comparados con periodistas de otras universidades. Eso nos deja en una buena posición, porque sabemos cómo estructurar una historia, cómo contarla bien y la Escuela fue un gran aporte en ese sentido.
Sumado a lo anterior, me entregó las bases éticas y humanas para la profesión, ya que pude ver que en verdad le importaba a mis profesores. Siento que si uno tiene guías en su vida que te enseñan de la ética, de ser justo, puedes estar en una posición de ventaja respecto al resto en términos del tipo de profesional que uno es. Por lo mismo, me siento muy preparada para enfrentar los distintos desafíos profesionales.
¿Qué consejos les das a las y los futuros periodistas?
Que cuenten las historias de una forma que todo el mundo pueda entenderlas, que vean el impacto que tienen en su vidas, porque a todos los temas se les puede dar un significado. Por lo mismo, es importante aprender a grabar, editar, a sacar fotos, a escribir, porque eso hace que las historias sean mejores.
También hay que ser curiosos y ocupar todas las herramientas posibles para llegar al fondo de algo, sobre todo ahora que la información está a nuestro alcance en los teléfonos y computadores. Al mismo tiempo, hay que ser rigurosos y justos en nuestro reporteo, cuestionando la verdad oficial que se nos entrega.
Otro consejo es atreverse a preguntar, a acercarse a la gente y así poder crear redes. Para quitarse la vergüenza hay que pensar que las personas a las que se entrevistan son seres humanos como uno y conversar, porque todo el mundo tiene una historia que contar.
Finalmente, hay que cuidarnos, ya que también nos sentimos de cierta forma responsables de lo que ocurre, al contar las historias de personas, entonces hay que ver la importancia de lo que hacemos, pero al mismo tiempo cuidarnos como seres humanos, para seguir ejerciendo esta profesión de forma satisfactoria.