Internacionalización

Rafaela Mora, voluntaria de CUVIC: el crecimiento personal durante un intercambio estudiantil

03 de Junio 2026

La estudiante de cuarto año, Rafaela Mora viajó a España para realizar un intercambio académico en la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), en Salamanca. Una experiencia que le permitió volver como una versión mucho más segura y tranquila de sí misma.

Un intercambio estudiantil es un proceso significativo, de diversas maneras, para todo/a aquel que lo vive. Permite conocerse a sí mismo, ampliar el círculo de amistades, enriquecerse con la cultura de otros países, entre otras cosas.

En este contexto, conversamos con Rafaela Mora, estudiante de cuarto año y voluntaria CUVIC, quien compartió parte de su experiencia viviendo en Salamanca, España, durante el semestre pasado. Entre los aspectos que más destacó, se encuentran el refuerzo del vínculo con sus amigos (también voluntarios/as CUVIC), el valor de “las pequeñas cosas” y el crecimiento personal que obtuvo durante esta etapa. 

Lukas Navarrete (izquierda), Martina Jimenez (Centro) y Rafaela Mora (Derecha)

¿Dónde realizaste tu intercambio?

Realicé mi intercambio en Salamanca, España, en la Universidad Pontificia de Salamanca, y honestamente fue una de las experiencias más importantes y lindas que he vivido hasta ahora. Lo que más me llamó la atención fue toda la gente que logré conocer, las distintas culturas, las amistades que hice y también todo lo que descubrí de mí misma estando tan lejos de mi casa y de mi familia.

Siempre tuve el sueño de irme de intercambio y de vivir la experiencia de salir de Chile, entonces poder cumplirlo fue súper emocionante para mí. Siento que necesitaba vivir algo así para crecer, abrir mi mente y darme cuenta de muchas cosas sobre quién soy y lo que quiero para mi vida.

Además, Salamanca es una ciudad demasiado especial, muy universitaria y muy viva, y eso hizo que todo se sintiera todavía más intenso y significativo.

¿Cómo fue para ti el proceso de adaptación a un nuevo lugar?


Al principio fue difícil, sobre todo porque extrañaba muchísimo a mi familia. Soy una persona súper apegada a mi papá y, claramente, estar tan lejos de él fue algo que me afectó bastante los primeros días.

Igual siento que las videollamadas, los mensajes diarios y el apoyo constante de mi familia hicieron que nunca me sintiera realmente sola, aunque estuviera al otro lado del mundo.

También fue muy importante vivir esta experiencia junto a mis dos mejores amigos de la universidad, Martina y Lukas, que además también son parte de CUVIC, porque al final nos acompañamos muchísimo durante todo el proceso, desde los momentos más felices hasta los más difíciles.

Creo que adaptarme también significó aprender a confiar más en mí, atreverme a hacer cosas sola y entender que sentirse perdido al principio también es parte de crecer.

¿Qué aprendizaje o experiencia te marcó más durante esta etapa?

Lo que más me marcó fue aprender a conocerme realmente. Siento que durante este intercambio aprendí a estar sola, a escucharme más y a crecer muchísimo como persona.

Fue una experiencia que me sanó de muchas maneras y que me llenó el corazón de una forma que nunca imaginé. Fui muy feliz allá y siento que volví siendo una versión mucho más segura y tranquila de mí misma.

También aprendí a valorar muchísimo más las pequeñas cosas, las personas que quiero y las experiencias simples del día a día. Hoy miro la vida de una forma distinta, con más ganas de seguir descubriendo lugares, personas y también seguir descubriéndome a mí misma.

Estoy demasiado agradecida de haber tenido esta oportunidad y, sinceramente, no veo la hora de poder volver a viajar y seguir viviendo experiencias así.

¿Hubo algo que aprendiste en CUVIC que te haya servido especialmente durante esta experiencia?


Sí, muchísimo. Siento que CUVIC me ayudó demasiado a desenvolverme con otras personas y a perder un poco esa timidez que muchas veces uno tiene al momento de hablar o relacionarse con gente nueva.

Gracias a eso pude conectar muy fácilmente con personas de distintos países y culturas, y eso hizo que la experiencia fuera todavía más enriquecedora.

También siento que estudiar periodismo me ayudó mucho a tener conversaciones más cercanas, a interesarme genuinamente por las historias de otras personas y a comunicarme de una forma más humana y auténtica.

Al final, durante el intercambio conoces muchísima gente y estás constantemente compartiendo experiencias, entonces todas esas herramientas que fui aprendiendo en CUVIC me sirvieron muchísimo para sentirme más segura y cómoda en un entorno completamente nuevo.