Jannel Lobos y Camila Olmos, ex alumnas: periodismo independiente con perspectiva errática 

Erráticas es una revista multiplataforma que busca visibilizar diferentes temáticas desde un enfoque independiente, anticapitalista y feminista. El equipo lo compone un grupo de mujeres que “se mueven sigilosas por distintas áreas de la comunicación y expresión”, con el propósito de divulgar el trabajo y las voces de mujeres y cuerpas disidentes, tal como lo señalan en su sitio web

En abril hicieron el lanzamiento del primer número denominado “Mujer Salvaje”, y en la segunda edición, se enfocaron en las luchas territoriales y conflictos socioambientales. Dos integrantes fundadoras de esta iniciativa y periodistas egresadas de nuestra Universidad, Jannel Lobos y Camila Olmos, nos comparten sobre su labor en este proyecto y su trabajo por democratizar la comunicación.

¿De dónde surge la idea de crear la revista y cómo se conforma el equipo inicial de Erráticas? 

Jannel Lobos: Con Cami nos conocimos en la U, ella era mi madrina, y durante mucho tiempo habíamos querido trabajar juntas. Cuando fue el estallido social del 2019, ella estaba trabajando en la radio y yo en un proyecto cultural, nos encontramos, y con un grupo de dos amigas más, decidimos que queríamos difundir de alguna manera lo que estaba pasando. 

Entonces creamos un medio informativo que se llamaba Red de Periodistas Independientes (RPI) que estuvo hasta el año pasado funcionando, pero era más como un corte informativo o descriptivo, entonces sacábamos noticias, teníamos alianzas con otros medios y terminamos haciendo algunas entrevistas con actores sociales que estaban haciendo cosas interesantes. Después de eso tuvimos un receso: empezamos todas a pasar por procesos distintos y había comenzado la pandemia.

Creo que, por una motivación mía y una idea de volver a retomar el trabajo, pero desde otro lugar porque el género informativo me estaba quedando chico, yo quería interpretar y tenía ganas de hacer algo propio. Le propuse a las chiquillas que empezáramos a trabajar en otra iniciativa, reclutamos a las otras compas que se unieron después y así nació Erráticas como en enero de este año. 

Camila Olmos: Claro, me gusta destacar el tema de esa búsqueda que siempre tuvimos ambas, y por eso yo creo que con la Jannel nos encontramos. Buscamos la independencia de los medios de comunicación y creo que es algo que tiene mucha relación con ser anticapitalista e ir un poco en contra de esta hegemonía de la industria mediática. Y luego de varios intentos, llegó el estallido social y se fueron dando las cosas.

En este sentido, ¿cuál es el objetivo principal del trabajo de Erráticas?

JL: El objetivo principal, bueno, aparte de poder trabajar un medio con una línea editorial propia y seguir abordando ciertas temáticas sociales que nos interesaban, era también lograr democratizar un poco la comunicación desde un lugar distinto. Más importante aún, nos interesaba integrar una perspectiva de género dentro del periodismo porque también veíamos que las voces de las mujeres y de las cuerpas disidentes no cabían dentro de los formatos de los medios. Nos interesaba poner estas voces que son las más invisibilizadas en el espacio público. Así se funda, como  un medio de comunicación independiente, anticapitalista y con perspectiva de género.

Con respecto a la identidad de la revista, ¿Cuál es la importancia de reconocerse como feministas y anticapitalistas?

JL: Tiene que ver con esto de reconocer que el periodismo no es objetivo. Nos exigen siempre objetividad y un poco de imparcialidad para poder hablar en cuanto a la comunicación y nosotras estamos muy en contra de eso. Todo lo que hacemos como periodistas es subjetivo, nosotros no nos paramos desde cualquier lugar a ver la realidad. Entonces al final esta línea editorial de Erráticas lo que te dice es como: nos paramos desde acá po, porque es evidente que en algún lugar teníamos que estar para poder crear esto, o si no, no tendría coherencia con lo que escribimos, mostramos y hacemos. Está esta idea dentro de la misma revista de que todas podemos hablar sobre lo que queremos, y a la vez, estamos abiertas a cuestionarnos cosas, a trabajar desde el error por eso Erráticas también. 

CO: Yo creo que es super importante definirse como anticapitalista o feministas porque, finalmente, es el cuerpo de este proyecto. Siento que quienes formamos parte, quienes vamos a escribir y transmitir un mensaje, tiene que ir alineado con los objetivos propios de la revista. Por lo tanto, quizás al dudar de mi odio contra el capitalismo o de mis ideas feministas, no podría ser parte de este proyecto. Es necesario definirse desde ahí y desde esa postura relatar. 

¿En qué temáticas se centran al momento de publicar? ¿Qué les interesa visibilizar? 

JL: Nosotras trabajamos todos los números de las revistas con temáticas distintas. Partimos con el número Mujer Salvaje, que era un poco una invitación a conectar como con una energía muy instintiva e intuitiva de nosotras y que fue un poco lo que nos ayudó a levantar este proyecto, pero el segundo número, habla sobre las luchas territoriales y los conflictos socioambientales de la región de Valparaíso, que es un tema mucho más político y social. Los temas son mucho una exploración de lo que a nosotras nos gusta y de lo que creemos que está invisibilizado en los medios de comunicación. Es un proceso creativo súper bacán y libre también.

CL: Siento que algo que es muy propio de este proyecto y que también me hizo sentir parte, tiene que ver con esa posibilidad de abordar distintas temáticas, pero desde áreas que a mí me interesan. Por ejemplo, justamente cuando yo entre a este proyecto había nacido mi hijo entonces tenía ganas de abordar los distintos temas desde la maternidad o desde la infancia, y siento que eso es una característica importante que las otras chiquillas también han destacado, la posibilidad de poder presentar ideas de temáticas dentro de una propuesta más grande.  

Considerando las condiciones actuales y la poca cantidad de revistas impresas que existen hoy en día, ¿cómo han gestionado su trabajo?

JL: Igual hay una idea muy romántica detrás de dar la lucha por el papel en esta época, es algo que ya pocos medios están haciendo porque todo es digital. Pienso que igual es necesario que exista cualquier manifestación de arte, cultura, política, comunicación, lo que sea, que pueda difundirse en todas las plataformas porque lo digital no es lo único al final. Recuperar eso de poder tener una revista, que no solo es una revista, sino que también es un objeto, que sirva como un insumo que tú puedes tener ahí para siempre.

La forma en la que hemos autogestionado esto ha sido una campaña de financiamiento colectivo, que fue lo primero que hicimos antes de lanzar el primer número, y eso nos ayudó a juntar la plata para hacer la impresión. Ahora, con la venta y distribución de ese número, vamos financiando el siguiente, porque esto es pura autogestión al final. 

¿Con qué colaboraciones han trabajado en el último tiempo?  

JL: Para nosotras todo en la revista es colaborativo, porque al final estamos trabajando en base a las voluntades de las chiquillas, entonces primero colaboramos con un equipo base que son como 14 compañeras. Después, tenemos las figuras de las “colaboraciones Erráticas” que son convocatorias abiertas que hacemos a partir de cada número para que así, mujeres y cuerpas disidentes, interpreten a sus maneras las temáticas y nos envíen colaboraciones.

 El otro nivel de colaboración es el de las organizaciones con las que vamos trabajando o con las mismas chiquillas a las que entrevistamos y que son partes de grupos con los que quedan esas alianzas colaborativas.  También trabajamos con nuestra media partner, que en este caso son las chiquillas de Niña Provincia, compañeras que también son de la U y que tienen una plataforma digital de música de la quinta región, y tenemos también alianza con el proyecto Espiral Musical que es de la Cami.

Para este segundo número trabajamos en colaboración con Modatima Valparaíso-Marga Marga, que es una de las facciones de esta organización que lucha por el agua de los territorios y el medioambiente, y ellos nos ayudaron a armar este segundo número desde los contenidos y, además, viene un mapa que hicimos sobre estos conflictos socioambientales donde también colaboró la cooperativa Enjambre, que es un grupo de ilustradores. 

CO: Creo que siempre está ese espíritu de colaboración entre proyectos independientes. Además, la colaboración también nos permite crecer en ámbitos de difusión y apañarnos en eso, es súper difícil para los medios independientes crecer y posicionarse, por lo tanto, la colaboración es fundamental para eso mismo, para generar contenidos en conjunto, para lograr mostrarse.

“Nos interesaba integrar una perspectiva de género dentro del periodismo porque también veíamos que las voces de las mujeres y de las cuerpas disidentes no cabían dentro de los formatos de los medios. Nos interesaba poner estas voces que son las más invisibilizadas en el espacio público.”

¿Qué reflexión hace sobre la cultura machista presente en los medios de comunicación? ¿Cómo responden ante ello con su trabajo?

JL: Creo que la crítica es abierta y está ahí. Es necesario que se luche contra esa cultura machista porque es la única manera que se generen después otras identidades colectivas que puedan ser más coherentes con los tiempos que corren. No puede seguir reproduciendo ese mismo mensaje porque ya no somos esa generación, tenemos que romper con eso. 

Eso está muy presente en nuestra línea editorial, es una de las razones por las que decidimos integrar la perspectiva de género dentro del medio. Al final solo entrevistamos mujeres y solo trabajamos con mujeres y cuerpas disidentes, porque está tan invisibilizado y estereotipado el papel de la mujer, y de las cuerpas disidentes ni hablar po, entonces creímos necesario darle una vuelta a eso, que también es lo más coherente con lo que nosotras hemos aprendido y lo que no nos gusta de los medios.

CO: Yo que trabajo en radio siento que hay un pequeño intento de poder hacer cambios en torno a cómo utilizamos el lenguaje respecto a temas de género, pero es bastante tardío, y de pronto nace solo desde las mujeres esa preocupación. 

Igual es super difícil, a mí en lo particular me ha costado un montón y siento que también el trabajar con las chiquillas me ha servido mucho para aprender a seguir escribiendo notas, a seguir redactando o seguir entrevistando gente y ser como inclusiva o hacerlo bien, a eso aspiro en general en todas las áreas en las que puedo trabajar. Pienso que también los medios podrían capacitar a los periodistas o las mismas universidades, para presentar este tipo de temas porque son temas de ahora, no es mañana ni en un futuro, es hoy día.

Puedes revisar el trabajo de Erráticas en las siguientes plataformas: 

Sitio web: www.erraticas.cl

Instagram: @erraticas.cl

La revista impresa la pueden encontrar en distintos puntos de distribución de Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Quillota, Los Andes y Concepción. Además, se pueden solicitar envíos a regiones.

Nombre de las ex alumnas que integran Erráticas: Jannel Lobos, Camila Olmos, Majo Sáez Pérez, Natalia Pino, Ivannia Cordero, Pilar Higuera, Tábata Yáñez, Val Rudolphy.

 

Por Josefa Mena
Vinculación con el Medio

13 julio, 2021

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